sábado, diciembre 31, 2016

Recortes del 2016 #textodelaño #siempredeviaje


Me decís el texto del año
En mayo casi no dormí 
Enumeración
Te enfermaste
Qué es un texto
Balance
Qué es un año
Perdiste un diente, perdiste otro diente
La ropa te queda chica
Hacer cuentas
1 millón 453 mil 587 preguntas realizadas
Tu voz chiquita enlazando palabras
Bérgamo
No puedo contar las veces que nos dijimos
Te amo
Qué?
Te amo
Qué dijiste?
Nada
París
Je t’adore
Saqué tantas fotos para vos
Shakespeare and Co
donde escribimos en una cama rodeada de bibliotecas con un piano mirándonos
Marché de la Poésie
El momento justo en el que tus ojos son galaxias en eclosión
Tu voz cuando se deshace en mi oreja
Lluvia de estrellas
Esplendor
Lago di Como
Miles de cartas escritas y enviadas
AmorAtada
Tablero discursivo
¿Quién sos?
Infinitas líneas en el Messenger
Tomo todo Dejo Nada
El momento exacto en el que me rompiste el corazón 
Como si en cámara lenta pudiera ver el vidrio dibujar una telaraña
La expansión de rotura en círculos duros
El pecho partido
Temblar
Abrirse
Llorar a cántaros
Esa mañana impensable cuando posaste tu mano en mi espalda
Te voy a tocar
Me quedé quieta, el corazón en la boca
Pompeya
Las ruinas más bellas y morbosas
Camino al rayo del sol totalmente resfriada, afiebrada
I’m fucking happy
Naranja a pleno
Módulo traducción, una forma de supervivencia
Hacer agua a mares
Mojarte
Buscar que el límite de mi pierna izquierda se pierda en el límite de tu pierna derecha
Hacer como si nada cuando estalla la electricidad
Piel vibrada
Delirio en la luz que encandila
Milán
Personas andando en bicicleta con stilettos y trajes
Todo está arruinado, de ahí partimos
No vale la pena mirar a nadie más que a vos
Autostrada
Cargar nafta en una estación atravesando Italia y que Julia fuera una perfecta publicidad
Vamos a Verona
Nos enamoramos y el balcón de Julieta no existe
La luz de verano pinta nubes rosas
Tus dibujos ultradetallados
Creo que estoy soñando todo el tiempo
Moulin Rouge
Champagne
Una diatriba inolvidable sobre el sistema capitalista
Reina de las palabras
Sobre el fondo de las cosas
Dame agua
¿Tenés chocolate?
Todo lo que me gusta comer está en Francia y en Italia
Queso
Más queso
Diversidad de quesos
Vino tinto
La noche en la que parecía que habías perdido todo y yo me resistí
Cuando llego a casa Maaaaaaaamiiiiiiiiiiiiii
Sos una artista
Venecia
Todo inundado, un nocturno de Van Gogh
Andar en carretilla llevada por un vikingo irlandés
Andar en góndola y quedar hipnotizada
Capri, la ilusión
No podía creer lo que estaba pasando
Olor (a)mar
Suculentas y cactus
Fucsias o pendientes de duquesa
Orquídeas salvajes
Quedarnos en el balcón hablando y hablando
Helados de gustos exóticos 
El río Paraná, un árbol blanco que parecía nevado y el sol derritiéndose
Sueño con África
Soy tu animal descubierto
Estás más sexual
Tu risa se escucha apenas entrás
Sólo quiero abrazarte
Upa navideño
Papá Noel sos vos
Soy creyente dudosa
Escribo
Te cuento
El tiempo es el capricho eterno
Olvidate
Una Navidad en el Tigre
Que el té sea un rubí en una taza de florcitas y borde dorado
Leerte
Inventar una lengua para esta intensidad
Sale una luna enorme, rojísima, en el ventanal de la Guarida mientras estamos escribiendo
Luna Poe, susurro
Luna Poe, convoco
En tu deslumbre provocador nos dejamos nombrar. 

Recortes del 2016 #textodelaño #siempredeviaje

km. 2016



sábado, diciembre 24, 2016

A upa navideño



Nos levantamos. Yo parecía emerger del sueño de los cien años, no sé si por qué ayer estuve con García Márquez y su soledad, o qué. Llevé ese enorme libro para todos lados, se ajustó tan bien a mi bolsita extra cartera (llena de libretas, lapiceras, cosméticos, alcoholitos en gel de distintos gustos y más libros de menor tamaño). Camino con dolor muscular en lugares que descubro porque se hacen sentir, nada estridente, solo ese sentido agazapado, acechante, que no sabés en qué se va a convertir. Primer hecho extraordinario de este 24 de diciembre: Isabella está barriendo. Cuando finalmente llego a la cocina (y mi departamento es muy chico), ya terminó de barrer y la veo ordenar diligentemente como una señora grande, presta, seria, enfocada en su labor. Se ató el pelo en una colita mínima para que no le molestara con mucha destreza. Me mira y pregunta:
Mamá podemos dejar galletas para Santa?
Para Santa? Repito, porque es lo único que puedo hacer, luego de ver a la más pequeña de la casa ordenando en lo que llegué a concluir era la escena para Santa. Papá Noel, acota Allegra.
Sí, sí, digo, dando a entender que no estoy tan afuera de todo este asunto de la Navidad y que funciona en mí la equivalencia Santa Claus-Papá Noel.
De todas maneras, mi repetición asombrada de este personaje en su versión norteña tenía su búsqueda. Fue Allegra quien anticipando cada movida de la conversación, me aclara: lo que pasa es Isa estuvo mucho tiempo con Savia y viste que la mamá es norteamericana y habla inglés, por eso le dice Santa. Se contagió de Savia.
Ah.
¿Podemos ponerles galletas a Papá Noel?, pregunta de nuevo Isa.
Me imagino una casa totalmente distinta de la que tenemos, con una temperatura opuesta, en el frío polar, con nieve afuera, tejidos de lana con dibujos por todos lados, alfombras peludas, luces excesivas en actitud titilante, chocolate caliente a mano, leche tibia en una botella de vidrio y galletas horneadas con formitas por una madre que gusta de seguir los consejos navideños de Martha Stuart.
Allegra vuelve a intervenir mientras yo construyo estos ambientes imaginarios. Isa, las galletas son para los Reyes Magos!
Y qué? No podemos dejarle a Papá Noel?
Ahora me miran a mí, las dos, expectantes.
Debo decidir si Papá Noel recibe galletas.
Bueno, digo, le podemos dejar.
Entonces Isa dictamina, Hay que comprar porque nos comimos las pachafaz y quedan sólo ópera. Allegra corrige a su hermana mientras habla y luego agrega, Y las ópera son ricas... pero ¿viste que se ponen medio feas cuando pasa un tiempo?
Están feas?, inquiero.
No, no, pero ya no están tan ricas.
No creo que Papá Noel se dé cuenta con todo lo que tiene que hacer, ir de casa en casa, acarreando bolsas, con este calor, le dejamos unas ópera y listo. 
Se ríen.
Es un regalo verlas reír. Y en este punto no hay nada comparable, el sonido de la risa de mis hijas es una capa mágica, es como si me tomaran duendes del amor y me infundieran felicidad. Es Navidad pura, como si la sangre se me volviera de luz, o de caramelo a rayitas rojo y blanco, como si prendieran fuegos artificiales en mi cabeza y el mundo, su atrocidad cruel, no existiera.
Me siento a tomar mate, quiero escribir todo lo que me dijeron. Claro que no pude, no puedo, ni siquiera ahora. Antes Allegra me sonrió preguntándome: Upa navideño? Cómo negarme. Se sumó Isa. Una pierna para cada una.
Nunca podría escribir todo lo que dicen. Sus ocurrencias y enlaces son una fuente inagotable de originalidad. Por primera vez dicen y atraviesan ciertos momentos. Las veo crecer. Isa está tirada encima mío leyendo. Ahora. Me pregunta el significado de una palabra. Son todas tan nuevas en esa lectura.
Me gusta que todavía me pidan upa. Y que Allegra lo bautice: navideño.
(Varios hechos extraordinarios de esta Navidad tuvieron lugar apenas me levanté, quizás las estirpes condenadas tengan, después de todo, una segunda oportunidad sobre la faz de la tierra.)

miércoles, diciembre 21, 2016

Hay una hora


A la tarde hay una hora
cuando el sol está todavía alto
y en los pueblos de casitas duermen la siesta
hay una hora
en esta ciudad que alardea de cultura y se hace la intelectual
hay una hora
cuando el tráfico no para pero parece andar a tientas, disimulándose
hora de sol alto y contundente, ruidos morigerados, personas caminando morosas a la sombra, haciendo la digestión como vacas dispersas
hay una hora en la que canta un pájaro
sí, en el corazón acelerado de esta urbe imparable
canta sin cesar un pájaro
uno solo
siempre a la misma distancia de nuestros cuerpos
a esa hora
con el cantar del pájaro solitario escondido   en qué recóndito lugar de esta capital
vos y yo nos besamos
tanto nos besamos que no nos alcanzan los labios
tanto tanto tanto
que el cuerpo es la boca entera
tanto que nos volvemos de agua y fluimos 
en una catarata de caricias y murmullos y decimos Qué Qué dijiste
Nada
Sí, nada
porque no hay palabras cuando nadamos en esas telas vueltas líquidos de colores
ámbar y anaranjado, rojizo, violáceo, todo espejea, matiza
caleidoscópico
todo deriva
y no necesito abrir los ojos para ver esos brillos
casi no puedo
chinos están, decís, deslumbrantes de agua
lagos absolutos 
entre ramitas mínimas, frágiles pestañas, larguísimas las tuyas
nos espiamos
nos reímos
nos secreteamos
y la ciudad queda lejos, en el más allá
perdida como si se escurriera por el ojo de la pileta
¿sacamos el tapón?
te veo con nitidez a través de los párpados
rodamos en la llanura verde flúo del mediodía y el sol es nuestro cuerpo
nos refrescamos con la respiración
levantamos olas, nos dejamos llevar
acá, en esta conjunción acuosa
como si el cielo tintineara, las estrellas xilofón
solo canta un pájaro
vos y yo 
nos besamos.

#esplendor, km. 2016

jueves, diciembre 08, 2016

Trama




Entonces surge así
tus palabras quedan dando vueltas
como si hicieran una ronda y en el medio 
está mi cuerpo que intenta moverse en línea recta
eso no es posible
alrededor las palabras juegan y giran
giran y se esconden cuando las quiero mirar
de frente
entonces desaparecen, como vos
será un problema de lo etéreo?
Porque es real no cabe duda
pero cuando quiero encarar
lo que veía nítidamente de reojo
no está.
Entonces dudo, empieza la trampa
aquello que leí lo viví?
aquello que viví lo soñé?
aquello que dije se desvaneció?
Fijate vos que la trampa sólo aparece porque la P se mete, fijate vos que no sabemos cómo evitarla, la trama está y luego es trampa, volvemos a leer y la trama se ha vuelto
trampa.
Entonces ese recuerdo que atesoro como una manta de la infancia por donde puedo
aún
pasar mis manos
ese recuerdo hecho de pelitos mínimos y de suavidades inconmensurables
lo inventé?
A veces creo que mi madre no me parió de verdad
Creo que se dijo: Quiero una niña, no, no, no, dijo Quiero un bebé, ahí fue su primer error, no, error no, digamos:
imprecisión.
Vino una niña. Tenía rulos. Muchos. Rubios y dorados. Pero mi madre había dicho
Rubia, no rulos.
Tuvo que alisarme el pelo con una media.
No aclaró tampoco el color de ojos.
Mi abuela se rió, porque me salieron más parecidos a los de ella: amarillos si estoy feliz,
grises cuando no sé,
verdosos si extraño,
turbios, móviles,
cuando lloro o tengo tristeza. 
Mi madre tuvo que inventarme. 
Le salí alta y ella quería más delgada, pero no aclaró.
Mi otra abuela se río. Heredé curvas, y mi madre me dijo cómo disimular. Me vistió aunque yo no quería. Anduve disfrazada mucho tiempo. 
No sé por qué te cuento esto.
¿Qué tiene que ver? No me preguntaste nada en relación a esta historia. Hablamos de sentidos.
¿Quién sabe lo que escribe?
Tus palabras hacen ronda y dan vueltas y vueltas como una calesita. Dan vueltas y me miran, se dicen así mismas, abren los ojos, me provoca mirarlas.
Quiero romper ese círculo y unirme a ellas.
En toda esta invención del nacimiento aprendí mucho, y me dolió también.
Fui editada sin cesar. 
Las palabras se hicieron mis amigas. Eso lo sé. En la boca me aparecen sonidos como seres. Los despido con amor, también me desgarra que se vayan, una y otra vez quedo sola.
Igual me acostumbré, sonrío.
Puedo llamarlos por su nombre. Ese es mi poder. Aunque no suceda nada.
Es un poder pequeño y secreto, pero me mantiene viva, un poco como el corazón.
(no sé lo digas a nadie)

km. 2016

Trama




Entonces surge así
tus palabras quedan dando vueltas
como si hicieran una ronda y en el medio 
está mi cuerpo que intenta moverse en línea recta
eso no es posible
alrededor las palabras juegan y giran
giran y se esconden cuando las quiero mirar
de frente
entonces desaparecen, como vos
será un problema de lo etéreo?
Porque es real no cabe duda
pero cuando quiero encarar
lo que veía nítidamente de reojo
no está.
Entonces dudo, empieza la trampa
aquello que leí lo viví?
aquello que viví lo soñé?
aquello que dije se desvaneció?
Fijate vos que la trampa sólo aparece porque la P se mete, fijate vos que no sabemos cómo evitarla, la trama está y luego es trampa, volvemos a leer y la trama se ha vuelto
trampa.
Entonces ese recuerdo que atesoro como una manta de la infancia por donde puedo
aún
pasar mis manos
ese recuerdo hecho de pelitos mínimos y de suavidades inconmensurables
lo inventé?
A veces creo que mi madre no me parió de verdad
Creo que se dijo: Quiero una niña, no, no, no, dijo Quiero un bebé, ahí fue su primer error, no, error no, digamos:
imprecisión.
Vino una niña. Tenía rulos. Muchos. Rubios y dorados. Pero mi madre había dicho
Rubia, no rulos.
Tuvo que alisarme el pelo con una media.
No aclaró tampoco el color de ojos.
Mi abuela se rió, porque me salieron más parecidos a los de ella: amarillos si estoy feliz,
grises cuando no sé,
verdosos si extraño,
turbios, móviles,
cuando lloro o tengo tristeza. 
Mi madre tuvo que inventarme. 
Le salí alta y ella quería más delgada, pero no aclaró.
Mi otra abuela se río. Heredé curvas, y mi madre me dijo cómo disimular. Me vistió aunque yo no quería. Anduve disfrazada mucho tiempo. 
No sé por qué te cuento esto.
¿Qué tiene que ver? No me preguntaste nada en relación a esta historia. Hablamos de sentidos.
¿Quién sabe lo que escribe?
Tus palabras hacen ronda y dan vueltas y vueltas como una calesita. Dan vueltas y me miran, se dicen así mismas, abren los ojos, me provoca mirarlas.
Quiero romper ese círculo y unirme a ellas.
En toda esta invención del nacimiento aprendí mucho, y me dolió también.
Fui editada sin cesar. 
Las palabras se hicieron mis amigas. Eso lo sé. En la boca me aparecen sonidos como seres. Los despido con amor, también me desgarra que se vayan, una y otra vez quedo sola.
Igual me acostumbré, sonrío.
Puedo llamarlos por su nombre. Ese es mi poder. Aunque no suceda nada.
Es un poder pequeño y secreto, pero me mantiene viva, un poco como el corazón.
(no sé lo digas a nadie)

km. 2016

domingo, noviembre 27, 2016

De cómo fui Dios un segundo lavando los platos


A veces, cuando el mundo que transito se viene abajo como una hecatombe de biblioteca (libros mezclados, perdidos, prestado justo el que necesitaba leer)
cuando de repente el sentido es nulo
te levantás y decís por qué
te levantás y no entendés
hay causa de tal consecuencia? Hay un tirar del hilo para que algo se desarrolle? Hay una manta que cubre, un lugar para volver, una estrella que compartimos? 
Cuál es la trama que parece no funcionar
o
mejor dicho, el punto es que justamente
injusta falta de trama
esto no va
no conduce a nada
digamos, a la muerte 
no hay novedad ahí, no
la sorpresa para mí que soy creyente
del hilo que teje y hace puntos y comas y puntos aparte y exclama pregunta y vuelve a tejer, sintagma constelado
trama
la sorpresa, señoras y señores
es que no hay
no hay donde usted busque
invente, Señora, no tema
redacte con ocurrentes adjetivos, Señor
floree
no queda otra
el fin es inevitable, pero qué hacemos mientras tanto?
Por eso, a veces, cuando me levanto
por qué para qué en el desconcierto de la ruptura de la red también llamada trama
veo los platos en la pileta
sucios, grasosos, dos días sin lavar
veo los restos del alimento que fue rico, que nos sació y nos calentó
huelo que no es posible permanecer en el borde de la descomposición
no hay lugar
la pileta rebalsa
pequeñas pilas acá allá
lunes martes miércoles
X platos por día X vasos X tazas con fondo café, fondo leche, queso pegado
carozos, cáscaras, semillas
deshechos porque no se come o sobra
cuando veo todo esto y la pileta me empieza a parecer un jardín
vida secreta intuyo
micromundo
me arremango
quiero sentirme Dios
empiezo a derruir acomodar
esponjo la espuma con deleite
más y más detergente
perfume a limón, dorado, espeso
limpia que limpia
todo lo que vivía muere
perfecta la superficie del plato que toma su lugar en la fila
tras otro plato recuperado a blanco
prístino, no brillan, eso lo imagino
el relumbre de la publicidad
empiezo a inventar
mientras el jardín caótico de organismos se destruye
vuelve el blanco
crecen los platos en fila y ahora suman vasos claros
limpios de dedos
transparentes
borro toda huella de que existimos 
borro la deglución
el detergente es fuerte, arrasa hasta mis guantes
mis manos sufren, arden con el agua humeante
pero el vapor me conforta
soy Dios trabajando
saco el blanco cubierto, engendro la muerte de lo descompuesto, el jardín que nadie pidió arrasado
el cultivo de bacterias
cortado de cuajo
ahora
la pileta está despejada
la mesada luce su piedra pulida
platos, vasos, cubiertos, cacharros
esa familia descompuesta
brilla
secándose sin vida tan limpia
tan limonada
y mis penas se escurrieron también
las deshice en pompas limpiantes
el agua cual diluvio
ese chorro persistente
se llevó todo
lo que sentía, me preguntaba
aguado, diluido, sueño desvanecido, pasado por agua. 
Estoy en cero, pura de muerte, contemplo con ácida alegría
mi labor terminada.
Ahora me toca
bañarme
sin pasión.

km. 2016

sábado, noviembre 19, 2016

Tengo hambre



Se termina acá este ir y venir contra el tiempo
Te metés en mi boca, decís,
Perdónnnn, qué pasa con vos? 
Me tirás un poema como una brasa ardiendo 
Lo veo caer y debo esperar
a poder tomarlo, que me deje leerlo
arde, brilla, refulge y no puedo
Intento agarrarlo y me quemo en la punta
de la lengua es lo peor
No que quiera comerlo
No que quiera pero quiero
se ve sabroso
Qué pasa con vos?
Tengo hambre de letras
no que pueda pero quiero
degustar tus cartas como manjares, plato principal con campana que oculta un gran animal, carne inexistente que se deshace entre mis dientes
versos como bastones encintados de caramelos, palabras como bombones
de relleno, más chocolate
variaciones inéditas
pimienta, sal marina, pétalos de rosa y amapola
dame ese banquete
se termina acá
este ir y venir
contra el tiempo y el espacio
no lo soporto más
deglutiré todo
miga por miga, letra por letra
hasta lo huesos
hay médula ahí y la necesito
médula, corazón, nervio
en mi boca te tengo
hechos que se avivan
candentes preparaciones de olla
me quemo y no me importa
la lengua se está curtiendo
me sumerjo
abandono la piel que se descama
los dientes se afilan en el desgarro
se termina acá porque voy a pasar
mi lengua por cada papel
pantalla luz reflejante
aprieto los ojos fuerte fuerte
tanto rayo perfora
eso que me decís se transforma en fuego 
apenas toca
la punta de mi lengua
eso que entonces al flamear en el aire
pronunciación
me deja ver
el banquete enloquecido
que extendemos sobre la mesa repleta de páginas sin enlazar y libros por la mitad
se acaba ahora
me dejo tomar, ya no te increpo
no te digo
qué pasa con vos
te escribo con el cuerpo
te como y te devuelvo
a la carta
me dejo relamer
esa tinta imaginaria se vuelve
realmente mi sangre
se escurre
al borde de la comisura
inunda lunar
el alimento que desayuno
en un jardín de delicias que no sé
dónde está.

Voy y vengo, sí.
No creo que se termine lo que hay 
que inventar. 


km. 2016

jueves, noviembre 17, 2016

Te me quedás en el cuerpo


Te me quedás en el cuerpo
y no sé qué hacer con vos
como si se tratara de una sensación hermosa que ha quedado despojada
de la pátina lustrosa, impecable, intacta
que hace el amor
no quiero aferrarme a nada
me ha sucedido que en el agarre solo consigo
un corte más profundo
un dolor que no acaba
el contraste inevitable de todo lo que podría haber sido
y no 
no fue
ese potencial no debería conjugarse en pasado
será por eso que le cambiaron el nombre
"condicional" te diremos
me parece muy bien, sabés?
porque, me pregunto
cuál es la distancia entre la potencia y la condición para que se dé?
Habrá que analizar cada caso
pero el nuestro -usaré este posesivo
en decadencia entre vos y yo-
el "nuestro" impone una distancia
infinita para estas vidas
excepto que quieras
pasarla con fantasmas, esa posesión
que el cuerpo no rehuye por su memoria
pero qué es lo que me queda
si no puedo darle
sentido?
Sentir se irradia, sentido se ancla
se lleva y voy
contenta
qué es lo que me queda
si no sé qué contar para qué
chocarnos y deshacernos sería
en definitiva
más efectivo para terminar 
de una vez
lo que fue amor.

km. 2016