martes, febrero 14, 2012

el amor es ciego, dicen, pero ¿fue eso?


Parece que vos fueras vos
                                             pero no
Parece que te vi el otro día
                                            pero no
¿No?
¿No?

No

Pero si te hubiera pedido el documento o un análisis de sangre
si tuviera tu huella digital, tu firma, tu letra
si pudiera olerte
entonces sabría
estaría segura
vos no eras vos
¡Pero sí te vi! (¡lo viste!)
Te vi actuando en televisión (“actuar” es un verbo conflictivo acá, multifacético, porque seguro que vos actuabas siendo vos, actuabas de vos, eras vos en tu accionar)
Te vi haciendo de vos, con bandera y todo.
Te vi
y fue como ver otra cosa.
Te vi
y lo que vi fue distinto de lo que yo había visto.
Vi lo que vi en un principio
 y después ya no
después me tapé los ojos y estuve ciega (el amor es ciego, dicen, pero ¿fue eso? ¿o fui yo?)
Fue descubrir un error en mi propia matriz:
de nuevo te veía como te había visto y ya no, porque no quise mirar más cuando vi que eras como no quería que fueras.
Lo que vi (en ese paréntesis) fue mi ilusión (y sin embargo aún hoy quiero creer que no fue así, que no puede haber sido tanto engaño, tanta autoproyección, tanto oasis que se va corriendo, que te hace morir de sed, que te arrastra con esperanza para que el golpe (que nunca llega) sea más fuerte –y ni siquiera-, no hay fuerza, hay crueldad, porque el oasis es un efecto, un agua que ondea en el aire, pero ¿vos? ¿qué sos?
La desilusión es un espejo partido por mi propia cara.
Contra él
me doy
Contra él
corro perdida, ingenua caperuza que no ha aprendido a leer?
Tanta letra ¿para qué?
¿No llevabas libros en esa canasta?
Y él tenía tanta hambre y vos siempre tan generosa, pero los pedazos no vuelven a crecer.
Dicen que en el fuego cenizas quedan, ¿y en el cuerpo?
¿Qué pasa en el cuerpo entregado?
¿Qué queda?    ¿Qué?

(no se puede decir)

(xxxxxxxxxxxxxx)

Puedo decir que te vi y vos no eras vos, y yo,
yo me vi en una historia
deformada
y tampoco era
quien quiero ser.

jueves, diciembre 15, 2011

NUEVOS LIBROS DE VIAJERA EDITORIAL
¡Fiesta Presentación!
Viernes 16 de diciembre, 19 hC.C. Gral. San Martín - Sala F
(Sarmiento 1551)
¡Los esperamos para brindar y disfrutar de
refrescantes lecturas!
 
 
ranamadre
Nadina Tauhil, 2011
ISBN: 978-987-26325-7-1
120 p.
$50
Se trata de la negación que sufre la heroína en el camino hasta aceptar que forma parte de una cadena, que ella misma es otro eslabón, línea que continúa, que no se extingue: “ahora me toca a mí/ un antes de mí-después/ de mí/ dando luz al mundo/ pariendo con dolor/ no hay otra forma/ no hay”. Nadina Tauhil crea la ranamadre, y con ella abre un espacio poético para que nos sumerjamos en un nuevo mito y volvamos a pensar la maternidad y lo femenino.
Virginia Janza
Léame
Nicolás Di Candia, 2011
ISBN: 978-987-26325-6-4
128 p.
$60
Nicolás Di Candia pregunta provocativamente: ¿por qué no? Con una fórmula infalible, probablemente descubierta por Hollywood, plantea secuencias de orden-desorden, y vuelta a un “orden” que ya no es el mismo. En este viaje a través de submundos literarios fantásticos, papers científicos y crónicas pseudoperiodísticas, los personajes recorren –como recorre el mismo autor a través de todo el libro–, los límites del saber y del poder.
Virginia Janza
cuerpoadentro
Belara Michán, 2011
ISBN: 978-987-26325-5-7
111 p.
$50
Este libro nos habla de otros cuerpos que se guardan y se llevan. Cuerpo niño, cuerpo sexual, cuerpo familiar, cuerpo vegetal, cuerpo astillado. Como una cáscara, el vestido corporal va cayendo y aparece otra piel que tiene memoria de todo lo que nos ha sucedido. Los poemas buscan recuperar este cuerpo interno, a veces enterrado en la cabeza, saturado de lenguaje y estereotipos, anestesiado, inmóvil.
Karina Macció
Bengala Hotel
Eugenia Coiro, 2011
ISBN: 978-987-26325-4-0
68 p.
$40
Permanecer en un cuarto de Bengala Hotel es animarse a probar el limbo: ni la vida, ni la muerte, sino ese intermedio donde fluyen las palabras, como bolas que ruedan, burbujas que flotan, o espuma de oleaje, multiplicándose sin cesar. Espacio de reflexión y búsqueda, se levanta en un intento por conjurar las quimeras que nos acechan. Este libro de Eugenia Coiro, escrito con el detalle, con la música de quien degusta y dibuja los versos, es una invitación exquisita a alojarnos entre palabras expectantes, con ojos abiertos.
Karina Macció

domingo, diciembre 11, 2011

Diario de la Transformación en Casquivana

Ésta es la reseña que sacaron en Revista Casquivana, ¡gracias!

“No hay manera de empezar, sólo pasajes”, dice Karina Macció (Buenos Aires, 1974, Profesora y Licenciada en Letras por la UBA, viajera), pero también podría asegurar, con igual convicción, que las maneras de seguir son tantas, y tan variadas, que a veces el comienzo parece una pavada, comparado a todo lo que podría llegar a venir. Diario de la transformación es un libro heterodoxo, donde la poesía se mezcla con la narrativa, donde las crudezas de la realidad se amalgaman con ideas, posibilidades, ficciones, mundos otros. El amor, la pasión, la escritura, la lectura, el cuerpo, la lluvia, las relaciones humanas, el dolor, la lengua, los sueños, son nada más que algunos de los ejes que articulan este devenir


domingo, noviembre 20, 2011

Enamorada siempre


 Ayer estuve leyendo en la Plaza Flores, en el Festival Flores de Poesía. La lluvia amenazaba, el ruido azotaba, y aun así, se armó una ronda poética, llena de ganas de compartir, de disfrutar de las palabras. Parece que la poesía no tiene lugar, pero ella se las ingenia, se escabulle y sale. Me enamoro otra vez, siempre, de esta fuerza impactante y exquisita.  


Enamorada 1

-Si todo pudiera suceder
como a través de una ventana,
viéndote siempre,
y nada más-


 

 Del amor nunca dicho y perdido


Tu piel sigue viva
recién muerto
siempre tuviste la piel más seda
blanda y roja en tu cofre
apañolada, emparedada callas
mi amor, nunca supiste
mi amor doncella doncel
te miraba frente a la ventana
pálida en brisa tenue de naranjos
el sol caía apupilado
resplandecido de ti en el canapé durmiente
colibrí
tu suspiro agoniza
y cuento el latir ignorado
mi cuenta rosario
y tu cumbre de pelos que peino
ennudo, desanudo
las cuerdas que agarran
hojo, deshojo
de hiedras mis pechos
lo negro me tiñe
como si desde abajo arriba me partiera
la espada oscura de tu amor
hacia el que no ves, el aire
tiene figura transparente
sobre vos
ahora tu ventana te encuadra
efigie limitada
con bordes de madera
ásperos
tus pelos atrapados, tu carne dura
yo una visión
yo una cosa
yo un golpe en mi frente
yo más viva que nunca
en el morir
y nunca
nunca más
fui
tu extraña
tu vecina
mirada. 

Diario de la Transformación, Viajera Editorial, km, 2011.

domingo, noviembre 06, 2011

Ya no sé qué prefiero


Ya no sé qué prefiero
¿Antes? ¿Ahora?
Quiero Salirme Quiero Irme
              de mí
           hacia vos
aunque no sepas que estoy
pero en realidad sí
quiero que estés
para mí (completo, absoluta entrega del ser)
todo parece estúpido sin tu contrapunto
todo –no parece– es-es-es-tú-pido
¡sí!
PIDO
porque lo único que hago es pedir algo imposible
pido grito ¡PIDO! como en la mancha
pido que se detenga el juego
pido
porque no sé qué juego es
cómo seguir
pido que se me explique qué está pasando
qué es esta reacomodación de pronombres y realidades
qué es esta nueva cotidianeidad
pido un momento de quietud, congelamiento total
que todos se queden en su lugar y yo pueda recorrerlos
examinar la efigies congeladas que me reflejan
ver si me encuentro si el tiempo se detiene
si vos dejás de hablar
de mirar de tocar de acercar-------TE-------ME                 (teme)          (mete)         (meterte en mí
                 me       da miedo)     (temo el mete)
(por eso, saca, pierdo)           (tengo que sacar)
                PIDO 
no puedo seguir moviéndome sin saber qué tablero es éste
qué piso enclenque y espejado transito
quién me llama
quién me dice qué soy qué papel hago
¿mancha o manchada?
PIDO
porque ya ni sé escribir
ya no entiendo para qué
escribir este estar es
idiota    (el ridículo del amor, de la infatuación)
necesito salir
                          por eso               
                                                                  PIDO
alguien que me saque que me extirpe que me lleve a otra parte (¿qué es otra? ¿otra más?
¿no es ésta la otra?)
alguien (¿otro más? ¿otro caballero andante? ¿en qué siglo vivís?)
un piadoso un mago
alguien que me rompa
que me rescate de mí
que me vuelva a armar
que me re-haga bien   (“bien”, claro, con esta idea vas perdida, definitivamente, perdida)
que después se caigan todas las erres y no raspen más
que yo sea nube y viento envolvente
que yo sea voz
que yo sea
                Pedida
y me amen nueva, lúcida
y que no haya nunca nunca nunca
nunca más
mundo.




PIDO
en vano
porque el grito de pido es gesto infantil y ya pasó. It´s been ages since...
you know

Eso fue ANTES
cuando no sabías que habría un después que sería un AHORA
inescrutable
sin forma
presente.


¿Sabés?
Es verdad.
No hay forma.
Esto –indecible, borrascoso–
me come por dentro.

No puedo Ya
elegir.


La Pérdida o La Perdida, km, Viajera Editorial, 2008.

miércoles, octubre 12, 2011

decime qué querés


Decime que me querés
dale, decime
que los ojos se van a aflojar
ahora
basta del hacha del cuchillo que
decime
que no importa lo que pase lo que hagas
siempre
me querés
(a ver? dale, decime, decime de una vez)
que es difícil
atravesarte
tu cara tu chiste tus ojos clavados
y todo siempre colgando
de un hilito colgando
así, un hilito, así
y vos con la tijera en la mano
un mal movimiento y
un paso en falso y
(cuidadito dónde pisás ehh, mirá el camino, ¿no ves los pozos?)
y yo
torpe como siempre
no puedo más
que caer
meter el pie justo
justo donde el hilo y la tijera y los ojos que caen caen caen como
yo qué
caigo
Decime que me querés
¿no te parece suficiente este nudo?
(no es tan difícil, son dos palabras, a ver, dale, decime, decime que)
me querés?
pero decímelo en serio
decí con la voz suave, decí de bien adentro
decí sin afilar
la voz
decíme como cuando me extrañás o te hago falta
decíme
(decime decime decime)
y no te calles nunca.

km, 2011

lunes, octubre 10, 2011

Sirenas en la Colmena

Hoy a las 21 vamos a estar en
Radio Colmena
paseando con las Sirenas en Bicicletas.
¡No se lo pierdan!
Hablaremos de Viajera Editorial y Cecilia Maugeri leerá sus textos.

hojillas


[Libretita de tapa transparente con corazón celeste y borde fucsia (deja ver la primera página escrita), sin fecha]


[primera palabra inentendible, tirando? viajando? virando? es un gerundio seguro] leo Novalis, me dan ganas de escribir. ¿Es que acaso me lee convertida en [una] gran pila de sangre? (él, Novalis, mi flor, él, me lee?) ¿Es un pozo del que todos pueden beber? (Nova, súper estrella de lis, tan brillante que me ciega) ¿Quiénes son todos? Es claro el pronombre, pero no sus caras. ¿Acaso no tienen?

¡Los descarados! ¡Los deshacidos!                              Y, sin embargo, soy yo

                                                                                                     solo yo
                                                                                                     sola yo

[en lápiz negro, antes en lapicera rosa, al otro lado de la hoja]


deshacida y por encima deshecha
                                                                                    que no hago más que esto,

[manchar]

                                                     

                                                      hojillas
                                                      hojillas
                                                      hojillas
                                                      hojillas
                                                      hojillas
                                                      hojillas
                                                      hojillas
                                                      hojillas
                                                      hojillas









[se corta, fin de libretita, luego aparece agendada una reunión]


Diario de la Transformación, Viajera Editorial, 2011.