Hay una hora
A la tarde hay una hora cuando el sol está todavía alto y en los pueblos de casitas duermen la siesta hay una hora en esta ciudad que alardea de cultura y se hace la intelectual hay una hora cuando el tráfico no para pero parece andar a tientas, disimulándose hora de sol alto y contundente, ruidos morigerados, personas caminando morosas a la sombra, haciendo la digestión como vacas dispersas hay una hora en la que canta un pájaro sí, en el corazón acelerado de esta urbe imparable canta sin cesar un pájaro uno solo siempre a la misma distancia de nuestros cuerpos a esa hora con el cantar del pájaro solitario escondido en qué recóndito lugar de esta capital vos y yo nos besamos tanto nos besamos que no nos alcanzan los labios tanto tanto tanto que el cuerpo es la boca entera tanto que nos volvemos de agua y fluimos en una catarata de caricias y murmullos y decimos Qué Qué dijiste Nada Sí, nada porque no hay palabras cuando nadamos en esas telas vueltas líquidos de colores ámb...