Entradas

poema para leer con lluvia torrencial

Imagen
No me viste venir ahora decís que sí, ahora después del rayo que cayó en tu cabeza y te iluminó  por completo No me viste venir porque llegué antes antes del resplandor, antes del estruendo, antes del agua llegué mucho antes y me divertí observándote estabas desganado esperabas algo no sabías qué andabas atrapado en tu cuerpo puro humano desconocido, pura idea incompleta te vi excavando el suelo con tus pies en el mismo lugar de un lado a otro  en el mismo lugar me divertí no por esto  (esto dolía en el plexo, me nublaba la boca) me divertí porque era necesario por lo invisible que se activaría ni bien te tocara  degusté el momento ínfimo antes del cambio radical en vos el cielo que estalla, se parte y hace agua la boca te miré casi hundirte, atravesar la madera, rumiar oraciones inconclusas, devastantes te vi vaciarte de sentido y ya no pude más No me viste venir pero sentiste mi roce los pelitos...

No soy Madame Bovary

Imagen
“No soy Madame Bovary” con la poca distancia que ya poseo desde el momento en que me hallé diciendo No soy Madame Bovary veo lo ridículo del caso, de mí. Veo que me gustaría  ser Flaubert y pronunciar “Madame Bovary, c’est moi” cuando imagino ese bigote regordete encorsetado y de facción antipática hacer tal declaración el escándalo que fue esa novela el juicio por la afrenta moral y religiosa sí, con apariencia desagradable y pluma trabajada me gustaría ser Flaubert, decir seguro, imperturbable, provocadoramente  Madame Bovary, soy yo. Sin embargo, acá en Buenos Aires, 2020, no muchos quizás sepan de las andanzas de Emma y Gustave, poco quizás importen  en un amplio panorama donde literal Australia se incendia sin freno y los “refugiados”, fatal mote para los deshechados del mundo,  mueren o se apiñan en “campos” -menciono dos “hechos” porque están acá en la punta de oído de mi lengua en el toque de la pan...

a morirnos de d e s e o

Imagen
Escribir todo. Imposible. Escribir igual. Escribir pensando que se puede escribir Todo. Escribir por Escribir. La hermosa tautología de mirarse todo el tiempo. Encandilado/a. Y esto va para donde quiere ir. ¿Y yo? ¿Qué quiero? ¿Qué busco? Estamos condenados a morirnos de deseo .  Hace unos días la escribí en otro lugar, pero no deja de venir. Sigue en mi cabeza, y sigue y sigue y sigue y sigue. Estoy comprando en el supermercado y aparece. Estoy dando clase y aparece. Estoy mirando una rajadura en el piso y aparece. Estoy, y aparece. Inmediatamente, interrogativo: ¿estamos condenados a morirnos de deseo? O tendría que cortarla, antes, claro, así, sí, qué fácil:  Estamos condenados a morirnos (de todas formas no me cierra el “nos” al final, ¿qué  nos ? ¿por qué no terminar en “morir”? ¿no sería lo más lógico  – ¡Otra vez lo mismo! Vos y tu lógica, sos tan graciosa, ayer tuviste un día absurdo y cada minuto lo peleaste, cada minuto trataste de ente...

El corazón en la boca

Imagen
No puedo escribir (estoy escribiendo) No puedo escribir -Estás escribiendo Con ese dedo, con esa mano, estás escribiendo en esa pantallita, manchás y manchás No. Sí. No. No puedo escribir Tengo el corazón en la boca Cómo escribiría con la boca así, repleta, latiente, ocupada? No podés hablar, podés escribir. Lo estás haciendo.  Esto no es escritura, cuál es el propósito? ¿Tiene que haber un propósito? Sí. Decir algo. Con el corazón en la boca no podés No puedo con el corazón  en la boca el corazón tiene gusto a sangre me dificulta cualquier verbo en la boca lo siento todo el tiempo el corazón en la boca No puedo la boca el corazón la lengua con qué escribirlo escribirme escribir lo -que no puedo decir qué qué no puedo decir con la lengua el corazón palpita interfiere -Esto es escritura No. -Estás escribiendo No. Qué Estás escribiendo con el corazón en la boca palpitada enmudecida t...

Ama de Casa

Imagen
No es para reírme, está muy vapuleada y en todo caso, sería  reírme de mí misma no me molesta. Ríamos si no es llorar. No sé si lo saben -ya que estamos gran parte de la tarea del ama (tan cerca de a-l-ma) es llorar. Sabe hacerlo de las más variadas, sutiles, maneras:  mientras el lavarropas centrifuga, puede hacer sollozos fuertes gemir y hasta pequeños grititos; cuando lava platos, pasa su mano  muchas veces enguantada y disimula las lágrimas con aireada espuma; cuando todos se van, los niños al colegio, el esposo hace rato ido, el bebé duerme, ella cierra la puerta del dormitorio y llora llora a destajo sentada en la cama. A veces plancha, no a menudo,  pero cuando lo hace, suele humedecer las partes difíciles de las camisas con sus propias lágrimas.  Quizás no haga bien en develar esto quizás rompa alguna ilusión  porque tampoco se trata de mujeres en mansiones maquillaje perfect...

Aserrín aserrán

Imagen
Aserrín aserrán los maderos de San Juan piden pan no les dan la bolsa está rota, el juego arreglado, los panes se acumulan mohosos en un penthouse de Nueva York ratas ratas ratas vienen a comer Aserrín aserran piden queso les dan hueso cuerpos de puro hueso, fantasmas obesos, carritos indigentes en el perímetro del barrio cerrado, cuerpos cansados que se arrastran, zombies espían, atacan y son  removidos son deportados son arrojados al mar metidos en cajas empaquetados  frizados aserrín aserrán piden pan les dan hueso y les cortan el pescuezo Piden vino, sí les dan Piden agua potable, tierra, un boleto accesible para viajar en la ciudad  no hay, no escuchan esta cancioncita es horrorosa porque no se trata de pedir no se trata de dar la falla se acumula, hace estragos  caemos cuerpos sin nombre caemos cuerpos sin número caemos sin cuerpo siquiera caemos.  Aserrín aserrán la sé de memor...

esa distinción del cuerpo

Imagen
¿A qué seguir para no perderme en esos “femeninos” finos de piedras filosas                  espadas                  espejos? ¿Por qué buscar los pinches los tacos-aguja en punta finísima estacarse  ese suplicio tan venerado? ¿Es hermoso, acaso lo que duele esa distinción del cuerpo perforado hablante perdido?   de   Ferina , La Bohemia, 2001.