cuerpo tuyo



Voy cruzando la calle
calculo que justo estaré
a la altura de los dos muchachos
que llegan con pasos de buenas zapatillas 
buenas piernas a la esquina.
Vamos a coincidir o cruzarnos de lleno.
Instintivamente repaso mi vestimenta
no llevo nada llamativo
excepto colores y cuerpo
cuerpo alto, generoso
se ve
uno de ellos se da vuelta
me clava la mirada, abre la boca
no dice nada
se pasa los dedos cerca de los labios
le susurra algo al amigo
que me relojea fugaz
yo también lo miro, sí, 
al primero
lo miro de lleno 
morocho, torneado, mezcla el jean con ropa de trabajo
una camisa atada a la cintura
coincidimos y ahora todos vamos a cruzar 
verde
sincronizado camina con el amigo
caminamos
nos miramos un poco más
en la otra esquina divergemos
se meten a una plaza y yo
voy por la vereda pero los veo
en el sendero que entra en los árboles refulgentes
el sol del mediodía, fuerte, preciso, vertical
refleja la luz, encandila 
pasos como soles, aún los veo 
de pronto, el morocho en un movimiento veloz
se saca la remera blanca
me mira de soslayo, ya está lejos
puedo ver su torso descubierto y seguro
su caminar erguido, casi pomposo
me da bronca
a la vez pienso
qué lindo
caminar así
sentir la brisa de marzo en tu piel, cerrar los ojos hacia el cielo
desnudo el pecho, dejar que el aire te envuelva, te refresque
llevar el cuerpo así
con orgullo, sin temor, disfrutarlo al sol
que sea inmune a miradas, palabras, manos
que sea tuyo y te guste. 

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