Sin palabra


Antes con una palabra podías

sacarme de ahí

charco de la confusión

pozo de las penurias 

madero de la tristeza

no te preocupaba en qué ciudad o casa estaba

solo sacarme de ahí

páramo del dolor

puro drama

una palabra sabías

decir

una

quizás dos

no importa eso

digamos una palabra para esa necesaria condensación que hace al texto

digamos una palabra porque hago que entre todo como en una valija

que sigue comiendo ropa

digamos una palabra porque en serio hay abra y pala en ella

y entonces puedo imaginar

pala y abra

pala y abra

excavo hasta que encuentro

pala y abra

del pozo rasguñado un tesoro se abre

ojos extasiados

brillo esplendor

el oro no es más que palabra

esa sola que pronunciada

puede cambiarlo todo

el momento completo

cuanto podemos poseer

del inmenso universo

unos cuantos minutos en algún lugar que cobija, abraza


Entonces no decís:

quiero verte sonreír

a mí la cara se me cae a pedazos

los ojos te esquivan

ansío complacerte pero me vuelve máscara

cuando río la risa me baña en cascadas

no lo busco

no puedo

no puedo provocar ese animal de agua y murmullo

quedo congelada


Entonces no decís:

tenés dotes actorales

porque realmente solo puedo actuarme a mí misma

si yo encarnara otro papel sería

loca

muy loca o más

de lo que soy


Entonces no decís:

me gustaría abrazarte, no puedo

besarte conejito

cocinarte rico

no decís lo que no podés

no podés, listo

desde cuándo empezamos

a ver lo que no y dejamos sentado

lo maravilloso

sí, ahí lo dejamos

maravilloso quedó sentado, rígido en una silla

preguntaste qué mirás, dónde estás

maravilloso detrás tuyo

tímido y lloroso se asomaba

los tiempos se mezclan

qué pasa, al unísono

nada

pasado presente

y no puedo hablar porque

de pronto falta esa palabra

la que es media o guante, mantita para arrebujarse

calorcito tejido, trama de amor

poesía

falta esa palabra


no decís

el silencio que envuelve y acaricia

tu respiración en mi cuello

no decís

cómo los latidos recorren nuestro cuerpo

no decís

no, ni sí, ni cualquier cosa que distraiga

no hacés ruido


nada


(maravilloso se aproxima, sigiloso, 

tan tímido, el ala transparente de una libélula lo espantaría)


dejás que el aire florezca, que mis ojos aprendan

de nuevo

a enfocar


(maravilloso se escurre a través de los objetos)


dejás que mi piel se entibie que la sangre

corra

dejás esa palabra que falta

secreta

tranquila

callada


dejás esa palabra

la palabra


me cubrís con tus brazos juntando mis partes

me ablando me fundo

del charco, pozo, páramo vuelvo

sin nada a qué aferrarme

vuelvo

vuelvo a nacer

te miro

a todo color

maravillada.


esplendor, km. 2017

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